jueves, 10 de junio de 2010

Cine de madrugada (2) - El último caballo de Edgar Neville


Aprovechando las vacaciones de Pascua, estoy viendo varias películas de Edgar Neville, autor minimizado y ninguneado por su filiación fascista. El último caballo del año 1950 es de una actualidad sorprendente. Su argumento, con el papel protagonista de un joven Fernando Fernán-Gómez, se centra en el cambio de medio de transporte del caballo al coche. Ante la desaparición de la caballería como unidad del ejército, FFG compra su caballo al acabar su instrucción militar para evitar que sea vendido como caballo de picador para los toros. A partir de ahí se inician las complicaciones pues Madrid ya abandonó las casas de postas, y tanto el alojamiento como la manutención en una ciudad plagada de coches de un caballo es asunto serio y costoso. Siempre con buenas dosis de humor en las situaciones planteadas, la película viene a ser un alegato a favor de ese mundo antiguo que desaparece, sustituido por otro quizá más moderno, pero que arroja a la cuneta una serie de valores que son los ponderados en la película: el tiempo disponible, la ausencia de prisas, la relación con la naturaleza y el mundo animal como parte sustancias del hombre…. ¿Quién no reconoce en estos valores muchas de las iniciativas actuales que recomiendan una vuelta al tomarse tiempo para uno mismo y su entorno, vivir de forma más natural… en movimientos como Slow y evitar la vida estresada a la que nos abocan?

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