viernes, 26 de marzo de 2010

Un día en las carreras (1) - 10 Km 31º Carrera del Agua


Ahora que he empezado a ejercitarme en el noble arte del correr, voy a usar también mi blog para irme contando mis experiencias.
El domingo 14 de marzo de 2010 participé con el dorsal 29 en la 31º Carrera del Agua. El recorrido es agradable y fácil de correr, excepto del km. 7 al 8 que hay una pendiente. El día amaneció frío, aunque sin viento, lo cual se agradece enormemente. Empezaba la carrera a las 9h gracias al desvelo de nuestro alcalde para facilitar el deporte -parece ser que se ahorra un dinero en horas extraordinarias a los agentes municipales que colaboran en que no nos atropellen los automóviles-. Una ventaja de esta carrera es que está limitado el número de participantes, de manera que no hay que luchar a codazos por tener un mínimo de espacio vital en el que dar zancadas; además, hay varios corredores guías para los que desean marcar un tiempo concreto. Por dar más detalles, os diré que un guía prometía hacer la carrera en 40' y otro en 45', ninguno de los cuales me fue válido, porque el de 40' implicaba ir a 4' el km, lo que hoy día me parece inalcanzable, y el de 45' confiaba en ir dándole la espalda todo el tiempo.
Hora de levantarse. Son las 7 y cuarto…Noche inquieta por el nerviosismo de la carrera. ¡Qué necesidad tendré de ponerme nervioso por algo tan placentero! Lo cierto es que tras el casi fallo de la Media Maratón de La Latina, sí que quisiera hacer una buena marca en esos 10 Km, o al menos tener buenas sensaciones para estar animado con la preparación de la Maratón de Madrid. Desayuno habitual –kiwi, pan con aceite y tomate, y zumo- y a la calle.
Cita con Luis Carlos a las 8h 15 con fin de organizarnos con los coches. Con mi coche vamos a la salida, mientras el suyo nos esperará en meta. Aparcamos cerca de la Plaza de Castilla y empezamos a trotar muy suavemente. Sólo 1 º de temperatura. 20’ de trote suave y voy notando como el cuerpo reacciona y va tonificándose. Son ya menos cinco, nos despojamos de las ropas innecesarios y nos vamos a la salida. Llegamos casi al mismo tiempo de sonar el pistoletazo. ¡Allá vamos!
Luis Carlos quiere ir a ritmo de 4’20’’, y yo prudentemente voy a intentar seguirlo. La salida es en calle amplia y podemos correr a gusto.

1 Km 4’04’’
4 Km 17’23’’ (ritmo de 4’20’’)
5Km 21’40’’
7Km 30’ (seguimos manteniendo buen ritmo)
8 Km 34’32’’ (4’32’’ en este Km; era de subida y ahí adelanté a Luis Carlos)
9 Km 38’ 49’’ (4’17’’ )
10 Km 42’49’’ (4’ sprint final quizá un poco precipitado. Creía que faltaba menos para la meta)

Acabo de realizar mi mejor MMP, rebajando 1’ 40’’ mi anterior registro, realizado en los 10 Km de Canillejas. Sigo sin saber si voy bien o mal cuando corro, ni sé exactamente el ritmo que llevo si no es porque miro el cronómetro. He notado que me falta fuerza en el estómago. En el plan a desarrollar debo fortalecer abdominales y también realizar series de velocidad para mejorar las fibras rápidas. Pero esto será después de MAPOMA.
Ahora me queda el test de los 30 Km a realizar el 28 de marzo, la Media Maratón de Madrid el día 11 de abril y , por fin, la Maratón el 25 de abril.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Picasa y Flickr

Estas son las dos direcciones que he creado para mis fotos.
En Picasa



En Flickr

domingo, 21 de marzo de 2010

Wink

Para aquellos que no conozcan este programa de software libre, os comentaré que Wink es un programa que permite la creación de tutoriales y presentaciones capturando lo que sucede en la pantalla del ordenador. De manera que es el programa idóneo para la explicación de cómo realizar tareas con el ordenador explicándolas paso a paso.
Es un programa que podríamos calificar de dificultad media, a pesar de ser bastante intuitivo y aún más para aquellos que han manejado cualquier otro programa de edición de vídeo o de presentaciones tipo Powerpoint.
Su aplicación inmediata en cualquier ámbito pedagógico o didáctico, hace de Wink una herramienta de obligado conocimiento para cualquiera que esté implicado como tutor o profesor. El hecho de que sea gratuito permite no cuestionarse su instalación y aprendizaje.

Esta es la apariencia del programa:

viernes, 19 de marzo de 2010

Una noche en la ópera (I) - L'arbore di Diana


L'arbore di Diana es obra del valenciano Martín y Soler. Fui a ver la representación en el Teatro Real y he de confesar que mientras que salí plenamente convencido de la interpretación musical, la escénica, a cargo de Francisco Negrín, a pesar de tener aquí y allá algunos aciertos, -por ejemplo las tres ninfas, siervas de Diana, visten con traje mitad de mujer y mitad de hombre, para con el transcurrir de la acción y afirmarse su lado femenino, hacer desaparecer tanto el casco de guerreras de Diana como su traje mitad de hombre-, añade poco a la representación, si bien es cierto que al menos no la estropea ni nos distrae más de lo necesario.
Esta fue la tercera ópera que escribió Martín y Soler en colaboración con Lorenzo da Ponte, al igual que también fueron tres la colaboraciones entre este libretista y Mozart, con el cual creo recordar haber leído que jugaban juntos al billar -me refiero a Mozart y Martín y Soler-. Estrenada en Viena en el Burgtheater en 1787 tenía referencia de ser la mejor escrita por Martín y Soler, y mis expectativas eran altas. La versión musical fue excelente sobre todo por la deslumbrante dirección de Ottavio Dantone: gesto claro, sonoridades de un empaste exquisito, todo tipo de matices y sobre todo muy claras las expresiones e intenciones de la música. Fue buen detalle el tener dos continuos: un clave para representar el mundo casto de Diana y otro con el pianoforte para el mundo de Amore.


En el elenco vocal sobresale Lyubov Petrova como Diana. El resto oscila entre momentos meritorios con la mera corrección. En cuanto a los tenores, Pavol Breslik como Silvio y Dmitri Korchak como Endimione, dan la sensación de que no apoyan bien la voz y usan solamente los resonadores altos, además de un poco engolados. Pero en fin, es lo que hay hoy en día en esta cuerda.




Y otro de Lyubov Petrova cantando Romeo y Julieta de Gounod

miércoles, 17 de marzo de 2010

Jing vs. Picpick


He aquí dos programas de sofware libre muy útiles y de poco peso que realizan funciones que se solapan. De la utilización de ambos, Jing se nos muestra mucho más simple y con menos opciones, pero es más intuitivo y por su instalación, siempre está a la mano -esto lo escribo en sentido literal, pues aparece en la pantalla en su parte superior central una pequeña semicircunferencia de amarillo desleído que activa el programa con solo clicarla-.
En cuanto a PicPick, necesitamos más tiempo para conocer todas sus funciones, pero por esta misma razón, es decir, que ofrece más funciones, es más completo y altamente aconsejable la indagación de estas posibilidades. A modo de prueba ahí van mis tres lienzos posmodernos y deconstruidos realizados con PicPick.


lunes, 8 de marzo de 2010

El valor del silencio

Recientemente, en una clase de Bachillerato, al discutir sobre la música aleatoria, y hasta qué punto este tipo de música rompe con la forma tradicional de escuchar música,y lo que es la música en sí, probé a que los alumnos vieran completo el vídeo de la obra 4'33'' de John Cage.
Este fue el vídeo que vimos




Como podréis suponer, mucho antes de terminar de verlo ya estaban algunos de ellos protestando y haciendo bromas sobre él. Que esta obra pueda aún sorprender, es algo curioso de analizar; pero es que justamente toca la línea de flotación de nuestro concepto de música. Cage entiende que la música son ondas sonoras enmarcadas en un acontecimiento artístico, es decir, desde que el director indica el principio de la obra, todo acontecimiento sonoro que se produzca en la sala -toses, murmullos, siseos, móviles que suenan, roces de las ropas al acomodarse el público en la sala,...- es la obra. Cuando todo el mundo espera que la obra provenga del estrado, Cage sitúa a la obra en el patio de butacas, es el mismo público el intérprete de la música.

viernes, 5 de marzo de 2010

Los libros perplejos (2) - La boca pobre

Este es el título de la tercera novela - de las seis que escribió- que cae en mis manos del irlandés Flann O'Brien. El título alude, en palabras de Antonio Rivero Taravillo, autor de una fantástica introducción, "a una expresión gaélica que hace referencia a cargar las tintas sobre la pobreza y las penurias que se padecen, con objeto de obtener compasión y lástima, y los beneficios que estas reportan."
La obra data de 1941, y es un estupendo ejemplo de libro de humor. Comparte con otros autores, como el Quijote cervantino, de ser una parodia de libros previos, en este caso de toda una serie de libros y autores que querían crear una tradición literaria propia narrando en gaélico las virtudes de la pequeña patria irlandesa.
Está publicado en Nórdica Libros, esa pequeña editorial que depara sorpresas a los ávidos de nuevos autores. ¡Qué bueno es saber ser irónico, mordaz y sarcástico para ahuyentar cualquier tipo de fundamentalismo!

miércoles, 3 de marzo de 2010

Los libros perplejos (1) - Los libros



Leo el artículo "La libertad de hablar" de Emilio Lledó publicado el día 27 de febrero de 2010 en Babelia, el suplemento cultural de El País que publica semanalmente los sábados. Y hay una frase que podría servir como el mejor alegato en favor de la lectura, de la existencia de los libros y de nuestra relación con ese objeto:
"Porque los libros no son sólo objetos donde se remansa el lenguaje de la oralidad. Los libros nos leen también porque sus palabras son miradas que se reflejan en el cristal, aún limpio, de nuestros primeros pasos en el conocimiento".
Y siempre me da la sensación, cuando leo artículos en defensa del libro, de sus valores, de la imperiosa necesidad de promover la lectura como empalizada ante la barbarie, de la necesidad del lenguaje escrito para entender el mundo de que todos estos artículos son enormemente satisfactorios pero sólo para aquellos que ya estamos convencidos de las virtudes del libro y de la lectura, nos retroalimentan en nuestras creencias, aún más si van firmados los artículos por prestigiosos pensadores como el caso de Emilio Lledó.
Y la gran cuestión sigue sin respuesta: ¿Cómo hacer que el que no lee lea?

Ahí va el link con el artículo mencionado de Lledó
http://www.elpais.com/articulo/portada/libertad/hablar/elpepuculbab/20100227elpbabpor_3/Tes

lunes, 1 de marzo de 2010

Disonancia como forma de vida


El término musical "disonancia" proviene de la colisión de dos o más sonidos y su sensación auditiva. En términos técnicos, son disonancias los intervalos de 2ª, 7ª y el tritono -4ª disminuida, el famoso "diabolus in musica" de los tratados medievales-. (Si quieres más información sobre este aspecto, mira el fantástico blog El Sapo Sabio).
Voy andando por la calle, hojeo la prensa, observo a la gente que me rodea, leo mis libros.... y me golpea la misma colisión entre todo esto y lo que debiera ser. El mundo disuena. Lo que soy, disuena. Lo que ves, disuena. Nuestro pasado también disuena. Nunca se llega a alcanzar la consonancia perfecta; siempre estamos buscando el equilibrio que nos salve, de ahí la construcción de nosotros como narración explicable y entendible. ¡Anhelo irrealizable!

Música llena de consonancias. Miserere de Allegri