lunes, 8 de marzo de 2010

El valor del silencio

Recientemente, en una clase de Bachillerato, al discutir sobre la música aleatoria, y hasta qué punto este tipo de música rompe con la forma tradicional de escuchar música,y lo que es la música en sí, probé a que los alumnos vieran completo el vídeo de la obra 4'33'' de John Cage.
Este fue el vídeo que vimos




Como podréis suponer, mucho antes de terminar de verlo ya estaban algunos de ellos protestando y haciendo bromas sobre él. Que esta obra pueda aún sorprender, es algo curioso de analizar; pero es que justamente toca la línea de flotación de nuestro concepto de música. Cage entiende que la música son ondas sonoras enmarcadas en un acontecimiento artístico, es decir, desde que el director indica el principio de la obra, todo acontecimiento sonoro que se produzca en la sala -toses, murmullos, siseos, móviles que suenan, roces de las ropas al acomodarse el público en la sala,...- es la obra. Cuando todo el mundo espera que la obra provenga del estrado, Cage sitúa a la obra en el patio de butacas, es el mismo público el intérprete de la música.

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