martes, 31 de mayo de 2011

Los libros perplejos (24) - Padres, hijos y primates de Jon Bilbao

Alentado por su presentación en la sociedad literaria con su libro de cuentos Bajo el influjo del cometa, en el que me pareció una voz original, me leo su novela recién publicada Padres, hijos y primates. El primer problema es que da la sensación de que es un cuento estirado, un cuento largo. Se nos cuenta una única historia lineal, sin ramificaciones, sin desarrollar en vericuetos, con pocos personajes situados en un momento crítico -en México, aislados por un huracán-, y con un argumento que podría adscribirse al género del terror psicológico. Le falta vuelo a la novela. Tampoco encuentro nada original en el tratamiento del tema: un ajuste de cuentas entre un hombre con su exprofesor, al que culpa de su situación actual y de la deriva de su vida cuando cree que debiera estar en otra situación más encumbrada y acorde con sus aptitudes. Incluso la escena del principio en que el protagonista, Joanes, atropella a una chimpancé es forzada, pues está claro que las consecuencias de este accidente tarde o temprano aflorarán en la novela.

Los libros perplejos (23) - Estas ruinas que ves de Jorge Ibargüengoitia

Cada que encuentro un libro de este autor mexicano lo compro y lo leo sin pensarlo dos veces. Con lo difícil que es escribir de manera cómica, este autor posee el secreto de la hilaridad. Esta novela, publicada en 1974, narra el regreso a su tierra natal de un profesor universitario, y el ambiente provinciano en que se ve envuelto junto a otros "intelectuales" de provincias. El equilibrio entre diálogos y texto corrido, entre pasajes que hacen avanzar la acción y descripciones del entorno es perfecto. Además la novela es un despliegue de rico vocabulario, y de descripciones físicas de los personajes certeras, de adjetivación precisa y original. Encontré un error al escribir "onceava" por "undécima", algo inexplicable. Seguiré abonado a la magnífica literatura de esta autor, donde la vida se nos muestra desde el prisma irónico y mordaz, aunque con sus toques de nostalgia.

martes, 17 de mayo de 2011

Una noche en la ópera (19) - El rey Roger de Szymanowski






El haber estado ocupado en asuntos varios hace que me salte algunos títulos que he visto últimamente para comentar el más reciente. El pasado día 12 asistí a la función penúltima de Król Roger Op.47 del polaco Karol Szymanowski, esta temporada tan de moda en Madrid, pues tanto ONE como ORTVE como ORCAM le dedican algún espacio en su programación.
El principal problema de esta ópera es que es una "ópera de ideas", o sea, demasiado estática y falta de drama lo que la emparenta peligrosamente con el oratorio. La música es bellísima y la escritura vocal muy cantable. Momentos como el acto 1 en su integridad con el espectacular coro inicial no dejan a nadie indiferente. Y desde el punto de vista musical, la ópera estuvo bien servida, empezando por el director inglés Paul Daniel, de una técnica y musicalidad muy destacables al que he tenido ocasión varias veces de ver dirigir (me dirigió en el Teatro Real el estreno de L'Upupa de Henze). Equilibrio foso-orquesta, afinación, pulsación rítmica, colores orquestales... todo estaba en su sitio.
En cuanto al elenco vocal, destaca el barítono Mariusz Kwiecien, que ya protagonizara aquí el Conde Almaviva. Es una voz dúctil, de barítono lírico, de muy buen legato y espléndida presencia física, que conoce el papel perfectamente y lo ha grabado ya en DVD. Algo menos me gustó la Roxana de Olga Pasichnyk, a la que vi con voz algo descontrolada y apretada; y bien el hierático Pastor de Will Hartmann. En un papel menor aparecía la histórica Jadwiga Rappé. El Edrisi de Stefan Margita presenta siempre su timbre vocal muy claro. El coro, con muchos refuerzos, estuvo notable en la primera escena.
Otro cantar es la puesta en escena del encumbrado Warlikowski. Por decirlo en breve, me pareció un completo desastre. Se presupone que la puesta en escena ayuda la comprensión del entramado argumental. Pues en este caso Warlikowski ha jugado a ocultarlo y ello mediante la acumulación de tantos planos con significado metafórico superpuesto al texto que se cantaba de manera que nadie se enterara de lo que estaba ocurriendo ni pudiera centrar la atención en algo. Por ejemplo, no sólo es que aparezcan en paños menor rey y reina al comienzo de la ópera y vayan vistiéndose durante el coro inicial, sino que una cámara va emitiendo en directo la imagen que va filmando circulando entre los coristas, todos con cara de cabreo, y ello para ser proyectada en una pantalla que se sitúa entre los solistas, en la boca del escenario, y los del coro, unos metros detrás y algo en penumbra; de manera que no entiendes a los solistas, y para fijarte en ellos debes obviar la enorme televisión que te planta en primerísimo plano. Si a ello añadimos unos 6 ó más bailarines con una cierta coreografía en los laterales, ya comprenderán a qué me refiero.
Otro ejemplo: una piscina donde varios de figuración van llevando a personas -¿quienes son?- como si estuvieran en un balneario y fuera aquello una sesión de relajación o de masaje acuático en la espalda. Y por último, en el tercer acto aparece el Pastor con una cabeza de Micky Mouse y ¡rodeado de 5 pequeñitos mickies! Bueno, la impresión de timo es inevitable y la exigencia de responsabilidades al que le haya contratado también, porque si Warlikowski hace esas horripilantes puestas en escena es porque se las consentimos y le contrata el director artístico de turno. Pero no nos enfademos, que cuando se trata de cultura ya se sabe que todo queda entre amiguetes y entonces el acento se pone en este público cateto madrileño que no entiende y santas pascuas.
¿Hasta cuándo vamos a consentir el pagar entradas de ópera para tener que cerrar
los ojos nada más abrirse el telón y deleitarnos sólo con la escucha?

Este vídeo es la misma producción pero en su estreno en París. El elenco es el mismo.

Un día en las carreras (13) - XXXIV Maratón de Madrid

Todo llega con inexorabilidad y de nuevo aquí está el Maratón de Madrid en la fecha del 17 de abril de 2011. He estado 5 días sin salir a correr por aquello de aunar fuerzas antes de la carrera, pues este año, con la inclusión de la natación en mi preparación, no tengo tan buenas sensaciones como el año anterior.
Esta vez viene mi amigo Luis Amores, triatleta experimentado e incansable. La idea es ir a 5' y que Dios reparta suerte.
Amanece un día espléndido, con unos 12º, temperatura ideal. Salida a las 9h de la mañana, y un increíble tumulto de corredores con nerviosismo y algo de ansiedad ultimando su calentamiento antes de la salida. Se da el pistoletazo y allá que vamos. Primeros kilómetros sin forzar nada, aunque vayamos algo por encima de los cinco minutos kilómetro. La primera mitad es más cómoda que la segunda. Aquí transcribo los pasos que hicimos.


Control /Timing Point
Oficial/Gross
Neto/Net
Ritmo/Pace
Velocidad media/Average Speed
Posición/Place
Km 5
0:27:04
0:25:29
5:05 min/Km
11,77 Km/h
2053
Km 10
0:51:33
0:49:59
4:59 min/Km
12,96 Km/h
2212
Km 15
1:16:02
1:14:28
4:57 min/Km
12,83 Km/h
2389
Km 20
1:40:51
1:39:16
4:57 min/Km
12,94 Km/h
2492
Km 21,097
1:46:30
1:44:56
4:58 min/Km
12,48 Km/h
2485
Km 25
2:05:30
2:03:55
4:57 min/Km
12,10 Km/h
2456
Km 30
2:31:04
2:29:29
4:58 min/Km
12,04 Km/h
2342
Km 35
2:56:49
2:55:14
5:00 min/Km
11,98 Km/h
2272
Km 40
3:24:24
3:22:50
5:04 min/Km
11,83 Km/h
2156
Km 42,195
3:36:03
3:34:28
5:04 min/Km
11,80 Km/h
2084


El resultado no puede ser más satisfactorio. Y si a partir del kilómetro 35 no pude mantener el ritmo fue porque esos kilómetros finales son todos de subida, a pesar de falso descanso que supone la Ronda de Valencia.
La carrera se me hizo muy rápida desde el punto de vista mental. En Sol nos esperaba mi mujer para avituallarnos. Y correr con Luis fue todo un placer, porque no parábamos de conversar, y él también de tomar fotos -echaba a correr delante, fotografiaba y luego regresaba-.
La entrada en el Retiro siempre es un placer por la cantidad de público que congrega. La sensación final es que estaba mejor preparado de lo que pensaba. No obstante intentaré correr alguna otra maratón distinta a la de Madrid y donde esté todo llano.
Mi dorsal era el 3672 y el puesto final el 2084 de 8000 que finalizaron la prueba. El tiempo final supone 15 minutos menos que la maratón del año pasado. Estoy cerca de bajar de 3h 30', uno de mis objetivos como corredor amateur.

Los libros perplejos (22) - El ascenso de Endymion de Dan Simmons

Dan Simmons es uno de los mejores escritores de ciencia-ficción y novela de terror en la actualidad. Por fin he conseguido terminar la tetralogía Los Cantos de Hyperion, compuesta por Hyperion, La caída de Hyperion, Endymion y El ascenso de Endymion. Este último tomo, 650 páginas de letra más apretada de lo que uno quisiera, pone fin a esta épica epopeya. Simmons destaca por poseer una desbordante imaginación, y las guerras interplanetarias que nos plantea, siempre con más de dos bandos en juego, satisfacen las expectativas del amante del género. No obstante, hay un cierto componente ingenuo en su trazado argumental, donde finalmente chico y chica superan todas las dificultades y viven en paz; además de una cierta morosidad en algunos capítulos (los del principio dedicados a Vieja Tierra, o los del mundo T'ien Shan), y de dejarse muchos hilos resueltos de un plumazo, después de haber dedicado muchas páginas a abrir distintas líneas argumentales (id est, el mundo de Pax también desde la mitad del libro con sus intrigas palaciegas, Kenzo Isozaki...). La mayoría de los personajes son monocromos, faltan tintas medias en su caracter. A favor:  hallazgos como el personaje del Alcaudón, los éxters, y su manejo de tanta información de mundos y personajes.
Pero tampoco se puede pedir más a libros de este tipo. Como conjunto la tetralogía es recomendable, aunque necesita de una voluntad férrea el acabarla.