lunes, 5 de abril de 2010

Siempre distinto, siempre lo mismo

De todas las formas musicales, las que poseen un ostinato son de mi especial predilección. Un ostinato consiste en una serie de notas que se repiten de idéntica manera a lo largo de una composición, es decir, una melodía, normalmente de muy corta duración, que se obstina es aparecer de igual manera una y otra vez. El recurso compositivo más habitual es que aparezca esta melodía en el bajo, y como técnica compositiva estuvo muy en boga especialmente en el Barroco. Os dejo aquí un primer ejemplo de un ostinato; se trata de la canción White as lillies interpretada por Andreas Scholl, en un arreglo bastante peculiar, por cuanto mezcla instrumentos modernos -un bajo y una batería- con antiguos -un laúd-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario